3 consecuencias de una mala alimentación

Amanecer

Una mala alimentación no solo se traduce en problemas de peso, sino que afecta a prácticamente todos los ámbitos del organismo. Igual que la alimentación saludable, con mucha fruta y verduras y baja en grasa, se refleja en todo el cuerpo, una dieta poco adecuada traerá consecuencias negativas para la salud. Te mencionamos tres.

1. Sueño inestable

Los alimentos grasos son muy difíciles de digerir. El cuerpo tiene que hacer un gran esfuerzo y esto se refleja en un cansancio general e, irónicamente, dificultad para conciliar un sueño de calidad. El problema, además, es que se entra en una espiral de la que es difícil salir, ya que dormir poco, a su vez, hace que comamos peor.

Un estudio de la Universidad de Berkeley confirmó que, cuando dormimos mal, se reduce la producción de leptina, una hormona que regula el apetito. Al mismo tiempo, se desarrolla el deseo de comida más grasa y con más hidratos de carbono. Para salir de este bucle, se recomienda comer alimentos con triptófano.

El triptófano es un aminoácido esencial que estimula la síntesis de serotonina, lo cual fomenta la eliminación de la ansiedad y te lleva a un estado de relajación. Además, el triptófano también ayuda al organismo a producir melatonina, la hormona del sueño.

Entre los alimentos que contienen este aminoácido esencial se encuentra el jugo de aloe vera 100% natural, como es el caso de Green Frog.

2. Acné

El acné surge cuando las glándulas sebáceas crean demasiada grasa. En ese caso, los poros se obstruyen, se infectan y aparece el acné. Para evitarlo, el primer paso es controlar la alimentación, reduciendo las grasas y apostando por alimentos con un alto contenido en vitaminas, como las frutas y las verduras.

Los embutidos y fiambres grasos, las carnes grasas y los dulces, especialmente los industriales deben desaparecer de la dieta como primer paso del tratamiento para el acné. Además, también puedes completar ese efecto bebiendo jugo de aloe vera puro, que regula la producción de sebo, ayuda al cuerpo a eliminar las toxinas y protege a la piel de las bacterias que provocan la infección.

3. Mal funcionamiento del cerebro

Para el correcto funcionamiento cerebral, es básico que el cuerpo mantenga unos niveles altos de vitamina E, y de otras como la B, la C y la D. También los aminoácidos y los ácidos grasos omega-3 ayudan en los procesos cerebrales y evitan el envejecimiento prematuro.

Cuando sigues una alimentación con mucha grasa y azúcares, los niveles de vitaminas en sangre disminuyen. Para evitarlo, ya sabes, apuesta por la zanahoria, las alcachofas, los puerros, las frutas como la pera, la manzana, los kiwis y cualquier tipo de cítrico y, sí, también por el aloe vera.

Dos vasitos de jugo de aloe vera al día combinados con un control de la cantidad de grasa y azúcares que ingieres derivarán en un mejor funcionamiento cerebral, gracias a la gran cantidad de vitaminas y minerales que contiene el jugo de forma natural: A, B2, B6, B12, C, D, E, K, calcio, socio, magnesio, zinc, potasio…

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